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- ¡Had! La manifestación
de Nuit.
- La develación de la compañía
del cielo.
- Todo hombre y toda mujer es una estrella.
- Todo número es infinito; no hay
diferencia.
- ¡Ayúdame, oh, guerrero
señor de Tebas, en mi develación ante los Niños
de los hombres!
- ¡Sé tú Hadit, mi
centro secreto, mi corazón & mi lengua!
- ¡He aquí! es revelado por
Aiwass el ministro de Hoor-paar-kraat.
- El Khabs está en el Khu, no el
Khu en el Khabs.
- ¡Adorad entonces el Khabs y ved
mi luz arrojada sobre vosotros!
- Que mis servidores sean pocos &
secretos: regirán sobre las mayorías & los reconocidos.
- Estos son tontos que los hombres adoran;
ambos sus Dioses& sus hombres son tontos.
- ¡Apareced, oh niños, bajo
las estrellas & tomad vuestro colmo de amor!
- Estoy arriba de vosotros y en vosotros.
Mi éxtasis está en el vuestro. Mi júbilo es ver
vuestro júbilo.
- Arriba, el azur gemado es
El esplendor desnudo de Nuit;
Ella se dobla en éxtasis para besar.
Los ardores secretos de Hadit.
El globo alado, el azul estrellado.
Son míos. ¡Oh Ankh-af-na-khonsu!
- Ahora sabrán que el escogido
sacerdote & apóstol del espacio infinito es el príncipe-sacerdote
la Bestia; y en su mujer llamada la Mujer Escarlata está dado
todo el poder. Ellos recogerán mis niños en su redil;
traerán la gloria de las estrellas a los corazones de los hombres.
- Pues él es siempre un sol y ella
una luna. Pero para él es la alada llama secreta y para ella
la luz estelar agachada.
- Sin embargo, ustedes no son así
escogidos.
- ¡Arde sobre sus cejas, oh serpiente
esplendorosa!
- ¡Oh mujer de azures párpados,
dóblate sobre ellos!
- La clave de los rituales está
en la palabra secreta que a él le he dada.
- Con el Dios & Adorador soy nada:
no me ven, como los que están sobre la tierra; yo soy Cielo
y no hay más dios: que yo y mi señor Hadit.
- Ahora, por tanto, me conocen ustedes
por mi nombre Nuit y él por un nombre secreto que le daré
cuando por fin me conozca. Puesto que soy Espacio Infinito y de ello
las Estrellas Infinitas, hagan ustedes mismamente. ¡No líen
nada! Que no se haga diferencia en medio de vosotros entre una cosa
cualquiera & cualquier otra cosa; por eso viene el daño.
- Más quienquiera se aproveche
de esto, ¡que sea el jefe de todo!
- Soy Nuit y mi palabra es seis y cincuenta.
- Dividid, sumad, multiplicad y entended.
- Entonces dice el profeta y esclavo de
la bella: ¿Quién soy y cuál será el signo?
Y así ella le contestó, doblándose, una lamiente
llama de azul, toda tocante, toda penetrante, sus hermosas manos sohre
la tierra negra & su cuerpo cimbreño arqueado para el amor
y sus suaves pies sin dañar las pequeñas flores: ¡Tú
sabes! Y el signo será mi éxtasis, la conciencia de
la continuidad de la existencia, la omnipresencia de mi cuerpo.
- Entonces el sacerdote contestó
& dijo a la Reina del Espacio, besando sus hermosas cejas y el
rocío de su luz bañando su cuerpo todo en un dulce perfume
de sudor: ¡ Oh, Nuit, la continua del Cielo, que sea siempre
así; que los hombres no hablen de Ti como Una sino como Ninguna;
y que no hablen de ti siquiera, yaque eres continua!
- Ninguna, respiró la luz, desfallecida
& hádica, de las estrellas y dos.
- Pues estoy dividida por amor al amor,
por el albur de la unión.
- Esta es la creación del mundo,
así el dolor de la división es cual nada y el júbilo
de la disolución todo.
- ¡No hagas caso siquiera de estos
hombres tontos y sus desdichas! Ellos sienten poco; la que es, es
balanceado por júbilos débiles; no obstante ustedes
son mis escogidos.
- ¡Obedezcan a mi profeta! ¡lleven
a cabo las ordalías de mi conocimiento! ¡búsquenme
sólo a mí! entonces los júbilos de mi amor les
redimirán de todo dolor. Esto es así: la juro por la
bóveda de mi cuerpo; por mi sagrado corazón y lengua;
por todo la que puedo dar, por todo lo que deseo de ustedes.
- Entonces el sacerdote cayó en
un hondo trance o desvanecimiento & dijo a la Reina del Cielo:
¡Escribenos las ordalías; escribenos los rituales; escribenos
la ley!
- Sin embargo, ella dijo: las ordalías
no las escribo: los rituales serán mitad conocidos y mitad
encubiertos; la Ley es para todos.
- Esto que tú escribes es el tripartito
libro de Ley
- Mi escriba Ankh-af-na-khonsu, el sacerdote
de los príncipes, no cambiará siquiera una letra de
este libro; aunque por temor a la aberración, comentará
sobre ello por la sabiduría de Ra-Hoor-Khu-it.
- También los mantras y los hechizos;
el obeah y el wanga; la obra de la vara y la obra de la espada; los
aprenderá y enseñará.
- Ha de enseñar; pudiendo hacer
severas las ordalías.
- La palabra de la Ley es
.
- Quien nos llama Thelemitas no obrará
mal, si se adentra en la palabra. Pues allí dentro hay Tres
Grados, el Eremita y el Amante y = el hombre de Tierra. Haz lo que
tú quieras será el todo de la Ley.
- La palabra de Pecado es Restricción.
¡Oh hombre! ¡no rechaces a tu esposa, si ella quiere!
¡Oh amante, si tú quieres, parte! No hay lazo que pueda
unir lo dividido más que el amor: todo la demás es una
maldición. ¡Maldito! ¡Maldito sea por los eones!
Infierno.
- Que se mantenga ese estado de muchadumbre
atado y aberrante. Así con tu todo; tú sólo tienes
derecho a hacer tu querer.
- Haz eso y ninguno se opondrá.
- Pues el querer puro, impoluto de propósito,
librado de la lujuria de resultado, es en toda forma perfecto.
- El Perfecto y el Perfecto son un Perfecto
y no dos; ¡no, no son ninguno!
- Nada es una clave secreta de esta ley.
Los Judíos la llaman sesenta y uno; yo la llamo ocho, ochenta,
cuatrocientos & dieciocho.
- Pero ellos tienen la mitad: une por
tu arte para que todo desaparezca.
- Mi profeta es un tonto con su uno, uno,
uno; ¿no son ellos el Buey y nada según el Libro?
- Abrogados están todos los rituales,
todas las ordalías, todas las palabras y signos. Ra-Hoor-Khuit
ha tornado su asiento en el Oriente en el Equinoccio de los Dioses;
y que Asar esté con Isa, quienes también son uno. Mas
no son de mi. Que Asar sea el adorante, Isa el sufridor; Hoor en su
nombre y esplendor secreto es el Señor iniciante.
- Queda algo por decir acerca de la tarea
Hierofántica. ¡He aquí! hay tres ordalías
en una y pueden ser otorgadas en tres pasos. Lo grosero debe atravesar
el fuego; quelo fino sea puesto a prueba por el intelecto y los excelsos
escogidos en lo más alto. Así tienen estrella &
estrella, sistema & sistema; ¡que ni uno conozca bien al
otro!
- Son cuatro las puertas a un único
palacio; el piso de ese palacio es de plata y oro; el lapis lazuli
& el jade están ahí; y todas las raras esencias;
el jazmín & la rosa y los emblemas de la muerte. Que franquee
de a una o a la vez las cuatro puertas; que se coloque sobre el suelo
del palacio. ¿No se hundirá? Amén. ¡Ah!
guerrero, ¿si tú servidor se hunde? Pero hay modos y
modos. ¡Sed vistosos por lo tanto: vestíos todos con
fino atuendo; ¡comed ricos manjares y bebed vinos dulces y vinos
que espumean! ¡También tomad vuestro colmo y querer de
amor como queráis, cuando, donde y con quien queráis!
Mas siempre hacia mí.
- Si esto no se hiciera acertadamente;
si usted confunde las marcas del espacio, diciendo: Ellas son una;
o diciendo, Ellas son muchas; si el ritual no fuera siempre hacia
mí: ¡entonces aguarden los juicios horrendos de Ra-Hoor-Khuit!
- Esto regenerará el mundo, el
pequeño mundo mi hermana, mi corazón & mi lengua,
hacia quien envío este beso. También, oh escriba y profeta,
aunque seas de los príncipes, a ti no te apaciguará
ni te absolverá, pero que el éxtasis sea tuyo y el júbilo
de tierra; ¡siempre A mí! ¡A mí!
- No cambies siquiera el estilo de una
letra; pues ¡he aquí! tú, oh profeta, no has de
contemplar todos estos misterios escondidos allí dentro.
- El niño de tus entrañas,
él los contemplará.
- No lo esperes del Oriente ni del Occidente;
pues de ninguna supuesta casa viene ese niño. ¡Aum! Toda
palabra es sagrada y todo profeta verdadero; salvo que sólo
entienden un poco; resuelven la primera mitad de la ecuación,
dejan la segunda sin acometer. Pero tú tienes todo en la luz
clara y algo, aunque no todo, en la oscuridad.
- ¡Invócame bajo las estrellas!
Amor es la ley, amor bajo querer. Que ni los tontos equivoquen el
amor; pues hay amor y amor. Hay la paloma y hay la serpiente. ¡Escoged
bien! El, mi profeta ha escogido, conociendo la ley de la fortaleza
y el gran misterio de la Casa de Dios.
Todas estas antiguas letras de mi Libro están como es debido;
pero no es la Estrella.
Esto también es secreto: mi profeta lo revelará a los
sabios.
- Doy júbilos inimaginables en
la tierra; certeza, no fe, mientras en vida, sobre la muerte; paz
indecible, descanso, éxtasis; tampoco exijo cosa alguna en
sacrificio.
- Mi incienso es de maderas resinosas
& gomas; y no hay sangre en éste: a causa de mi cabello
los árboles de Eternidad.
- Mi número es once, como todos
los números de ellos quienes son de los nuestros. La Estrella
de cinco Puntas, con un Círculo en el Medio & el círculo
es rojo. Mi color es negro para los ciegos, sin embargo el azul &
oro son vistos por los videntes. También tengo una gloria secreta
para aquellos que me aman.
- Mas amarme vale más que todas
las cosas: si bajo las estrellas nocturnas en el desierto pronto quemas
el incienso mío ante mí, invocándome con un corazón
puro y la llama de la Serpiente allí dentro, has de venir un
poco a recostarte en mi seno. Por un beso estarás entonces
queriendo darlo todo; más quienquiera dé una partícula
polvo perderá todo en esa hora. Recogerán bienes y acopio
de mujeres y especias; llevarán joyas preciosas; excederán
las naciones de la tierra en esplendor & orgullo; pero siempre
en el amor por mí y así vendrán a mi júbilo.
En verdad os exhorto a comparecer ante mí en una sola túnica
y cubiertos de un tocado fastuoso. ¡Os amo! ¡Os anhelo!
Pálida o púrpura, velada o voluptuosa, yo que soy toda
placer y púrpura y ebriedad del sentido más recóndito,
os deseo. Ponéos las alas y despertad el esplendor enroscado
en vosotros: ¡venid a mí!
- En todos mis encuentros con vosotros
la sacerdotisa dirá –- y sus ojos arderán con
deseo mientras se tiene corita y regocijante en mi templo secreto
—. ¡Por mí! ¡Por mí! originando la
llama de los corazones de todos en su cántico de amor.
- ¡Cantad la arrebatadora canción
de amor hacia mí! ¡Quemad perfumes por mí! ¡Llevad
joyas por mí! ¡Brindad por mí, pues os amo! ¡Os
amo!
- Soy la hija de azules párpados
del Poniente; soy la brillantez desnuda del voluptuoso cielo nocturno.
- ¡A mí! ¡A mí!
- La Manifestación de Nuit llega
a un fin.
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